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ENERGIE - REVISTA EDIFÍCIOS E ENERGIA NOV/DIC 2017


Francisco Fernandes, director técnico de la empresa de Póvoa do Varzim, revela a Edificios e Energia todos los detalles sobre la novedad y el perfil de la empresa, conocida en el mercado como fabricante de la “bomba de calor solar”.

ENERGIE prepara el lanzamiento de un producto que califica de “revolucionario”. ¿De qué se trata?
“Es un paso que conduce a ENERGIE a un tipo de mercado hasta la fecha inexistente. Estamos hablando del mercado de los apartamentos, también llamado mercado vertical. La tecnología termodinámica venía estando claramente enfocada a la vivienda o a incluso a un uso industrial. Ahora pretendemos apostar por la construcción vertical dentro del sector residencial de los apartamentos comunes, con equipos de tratamiento de aguas calientes sanitarias (ACS).”

¿Es un mercado diferente también en términos de canales de venta?
“Las ventas se realizan siempre a través del instalador. Damos prioridad a la red de instaladores y a los profesionales del sector y no a las grandes superficies o al cliente directamente. Como fabricantes nacionales, conocemos bien cuánto cuesta la implementación de una marca. Nuestra trayectoria ha girado en todo momento alrededor de este canal profesional. Porque nuestros equipos tienen siempre una particularidad: el factor instalación, realizada obligatoriamente por personas cualificadas y autorizadas. En esta rama de la termodinámica debe ser naturalmente así. En lo que respecta a la aerotermia, contamos con soluciones más prácticas y con menos componentes para la instalación.”

¿Cuáles son las grandes diferencias con este nuevo equipamiento?
“El primer lugar, la entrada en un mercado que no estaba explorado y la atención a las necesidades del cliente en cuanto a soluciones de ACS, teniendo siempre como base la alta eficiencia y el ahorro energético. Estas son nuestras principales características. Posteriormente, intentaremos integrar todo con las soluciones de construcción que ya disponemos actualmente en el mercado para trabajos en fachadas o techos cada vez más complicados o limitados.”

¿Para ello recurrirán a arquitectos? ¿Cómo ha sido el desarrollo del producto?
“Normalmente, la creación de un producto en ENERGIE se realiza utilizando para ello los conocimientos internos e impulsados por la demanda del mercado, tanto nacional como internacional. Esto es lo que siempre hemos hecho: intentar encontrar la mejor solución combinando soluciones ya existentes o no. En este caso, hemos querido claramente dar respuesta a una necesidad a través de un producto que ya existía dentro de la aerotermia y con bombas de calor de pared para este segmento, pero entendemos que la termodinámica también podría realizar ese camino con cierto valor añadido. Aquí entra en juego el concepto y la motivación.”

¿Este trabajo ha sido realizado a través de su unidad de ID?
“Esa ha sido una apuesta muy grande de ENERGIE, pero también hemos buscado y establecido diversas colaboraciones con laboratorios y entidades nacionales e internacionales.”

¿Su estrategia para Portugal en términos de mercado en 2018 se basará más en la termodinámica?
“ENERGIE ha estado y estará siempre asociada a la tecnología termodinámica y a sus soluciones. Contamos con tres novedades dentro de esta gama. La gama para el mercado vertical, con un nuevo equipamiento de alto rendimiento para calefacción central y tecnología invertir, que dará respuesta al mercado y a las tendencias del cliente. Posteriormente, su uso industrial servirá para continuar aportando solución a sistemas de agua caliente de gran volumen en hostelería, colegios, gimnasios... con la inestimable ayuda cualificada de arquitectos, diseñadores e ingenieros.”

¿Cuál es la relación entre las dos soluciones?
“Nuestra apuesta por la aerotermia viene ya de varios años atrás, con clientes franceses, italianos y así sucesivamente. Para ENERGIE, la aerotermia en Portugal tiene una presencia más bien de fabricante, de actor activo, de comercializador. En cuanto a la marca, queremos posicionarnos y hacernos visibles mostrando al mercado global los trabajos que realizamos. Esto pasa en gran parte por la fabricación en colaboración con empresas de distribución de gran capacidad.”

¿Cómo ha sido el año 2017?
“El negocio ha ido mejor a muchos niveles, impulsado por la construcción, hecho que no ha implicado un cambio significativo en nuestra forma de trabajar. Siempre hemos mantenido una postura de crecimiento sostenible y no queremos aventurarnos en grandes crecimientos. Nuestro lema es el ‘paso a paso’. Esperamos resultados positivos. Los indicadores apuntan a un crecimiento por encima del 30 %, superando los objetivos iniciales. Queremos mantener esta tendencia al alza en 2018.”

La internalización ha sido una gran apuesta...
“Estamos presentes en cerca de 40 países, con mayor presencia en unos que en otros. Trabajamos en los principales países europeos y tenemos participación en otros continentes.”

Están presentes en Australia y en Nueva Caledonia, que son destinos poco habituales.
“Hemos realizado un esfuerzo enorme desde el punto de vista de la certificación, del reconocimiento, de las dificultades superadas. Existe mucho proteccionismo en muchos mercados, pero no en estos países. Para poder estar presentes en Francia, tenemos que repetir las pruebas en laboratorios franceses con unos costes elevados y muy restringidos. Lo mismo sucede en Inglaterra y en algunos países asiáticos. Es algo transversal a muchos países en los que operamos. En el mercado nacional sentimos que no existe una supervisión tal. Hay leyes pero, sin llegar a usar la palabra proteccionismo, tal vez debería jugarse en las mismas condiciones.”

¿Cómo ha sido su adaptación a la cuestión del etiquetado energético?
“Ha sido pacífica. Estábamos preparados. Pertenecemos a comisiones técnicas internacionales y a algunos grupos de trabajo. Era algo que entendíamos como obligatorio y que, además de eso, representaría un plus competitivo. Contamos con etiqueta energética, pero algunos clientes nos dicen que el mercado no está completamente alineado con esta obligación. Muchas veces participamos en concursos o candidaturas a los que algunos no optan y eso genera desmotivación. Lo que nos llega es que existe mucha desinformación. No sabemos si la competencia cuenta también con esta etiqueta. No conocemos bien cómo se hace esta comparativa. En este momento, no hay en Portugal una preocupación o exigencia por la calidad y origen de los productos en nuestro sector y eso no favorece. Y existen tantas áreas en las que damos ejemplo en términos de calidad...”

¿Cómo se puede resolver el problema?
“Tiene mucho que ver con nuestra cultura. España e Italia comparten el mismo tipo de situaciones en las cuales se especifican aquellos productos con menos rigor cuando el trabajo va destinado al norte de Europa, por ejemplo. En el norte, el proteccionismo es mucho mayor en términos de calidad de los equipos instalados. Laboratorios, organismos públicos, universidades, todos reman en la misma dirección.”

¿Tienen algún competidor directo en el campo de la tecnología de los paneles termodinámicos?
“No. Tenemos la patente desde hace varios años pero, siendo un producto tan expuesto, es normal que aparezcan productos similares, más de lo que el propio mercado puede filtrar.”

¿Y en el exterior?
“También. Sobre todo, en países con carencias tecnológicas, pero todo de forma positiva. Ya somos conocidos y respetados internacionalmente. No ha sido fácil, pero en la mayoría de países nuestros socios han ayudado a divulgar nuestra tecnología.”

¿Cuál ha sido la evolución de la empresa?
“Nacimos en 1981, inicialmente en otro segmento del mercado como es el área solar termodinámica. La unidad mayor surgió en 2007 y hemos crecido a un ritmo de 3.000 m2 cada vez. Nuestro esfuerzo por ser cada vez más competitivos y ágiles pasa por intentar encontrar nuevas competencias a nivel de conocimiento, pero también junto a nuestros socios industriales de aquí y de allá.”

¿Es fácil trabajar en red en Portugal?
“Hoy es bastante más fácil. Porque existía una fuerte mentalidad de cerrar las puertas y de trabajar cada uno por su cuenta. Hoy, notamos que esa apertura es ya una realidad y que el sector solo tiene margen de ganancia.”

¿Realizan formación?
“Tenemos distintas áreas de formación en varios idiomas porque tenemos trabajadores de todos los continentes. Normalmente, se realiza una formación mensual aunque depende de aquello que el cliente nos solicita.”

¿Cuántas personas trabajan en ENERGIE?
“Cerca de 50 personas. Además tenemos toda una red de personas y socios. Estamos contratando trabajadores para la unidad de producción. Nuestro ritmo de crecimiento es sostenible con nuevos productos, nuevas tecnologías y estamos preparados para continuar creciendo. Tenemos en curso nuevos proyectos de fabricación de bombas de calor para algunos mercados nórdicos que van en aumento, lo que nos está obligando a reestructurar la unidad.”

¿Qué perspectivas tienen para 2018?
“Un trabajo basado en la acreditación, la innovación y la mejora de la eficiencia de todos nuestros equipos.”

Empresa, Productos, Asociados, Proyecto co-Financiado

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